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Sergio Ramírez - © María Gilabert / Alicante Mag

El reconocido novelista, cuentista, ensayista, periodista, político y abogado nicaragüense Sergio Ramírez, Premio Cervantes 2017, exiliado en España a raíz de la orden de detención lanzada el pasado septiembre contra él por la Fiscalía de su país por “conspirar” e “incitar al odio” se encuentra en Alicante para participar en un acto organizado por el Centro de Estudios Literarios Iberoamericanos Mario Benedetti de la UA (CeMaB) que estaba inicialmente previsto para ese mes, pero que tuvo que posponerse por la precipitación de los acontecimientos.

Alejado de la política y dedicado plenamente a la literatura, Ramírez, que fue vicepresidente de su país entre 1985 y 1990 bajo el gobierno de Daniel Ortega -líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional que acumula cuatro mandatos consecutivos-, ofrecerá el martes 22 de febrero a las 19 h. en la Sede Universitaria Ciudad de Alicante (Ramón y Cajal, 4) la conferencia titulada “La Nicaragua que yo escribo” y presentará la última novela de su trilogía negra “Tongolele no sabía bailar” (Alfaguara), libro que, como él mismo ha reconocido en una rueda de prensa celebrada esta mañana, junto a Beatriz Aracil, directora del CeMaB, le ha costado el exilio. “No hay libros inocentes. Y cuando se escribe desde dentro, la literatura tiene consecuencias”, ha aseverado el escritor, quien ha añadido que “esto ocurre cuando las palabras desafían al poder autoritario”.

Sergio Ramírez: “No hay libros inocentes y cuando se escribe desde dentro la literatura tiene consecuencias” en LETRAS
Beatriz Aracil y Sergio Ramírez en la rueda de prensa ofrecida en Alicante – © María Gilabert / Alicante Mag

Ramírez ha explicado que escribió esta novela durante el tiempo de confinamiento por la pandemia, pensando que nunca lo iba a publicar, y lo hizo con absoluta libertad, sin ningún tipo de autocensura, “con uñas afiladas”. Cuando avanzaba en la escritura “sabía que podía tener consecuencias”, al calor de los acontecimientos sociales acaecidos en el país en 2018 -las protestas sociales contra el régimen de Ortega, que fueron violentamente reprimidas-. “El único régimen esotérico del mundo”, afirma. 

Entre la cárcel y el exilio, escogí el exilio.

Pese a su idea inicial de esperar un tiempo hasta que los ánimos en Nicaragua se calmaran, finalmente envió el libro a su editora de Alfaguara y tras las correcciones pertinentes éste fue publicado. Como Ramírez cuenta, primero el libro se prohibió en Nicaragua, fue retenido en la aduana, y a la semana siguiente le llegó la orden de detención por “menoscabo a la soberanía nacional”, algo que según dice se produce cuando se critica a la pareja presidencial (el Presidente Ortega y su mujer Rosario Murillo, la Vicepresidenta) y “traición a la patria”, los mismos cargos de los que se acusa a los más de 30 presos políticos que cumplen penas de cárcel en el país. Y “entre la cárcel y el exilio, escogí el exilio”, afirma.

Para el escritor, “el tirano se asienta siempre en la modernidad”. Y el problema de Nicaragua radica en que “una revolución armada triunfa y engendra a otro tirano”, de modo que “la sangre que se derrama es en vano”. Pese a las dificultades, el novelista no pierde la esperanza, a la vista de la resistencia cívica, sin armas, que se está urdiendo en el país. Confía en volver a Nicaragua, a su casa, donde le espera su extensa biblioteca. “Si hubiera perdido esa ilusión lo habría perdido todo”, confiesa.

Desde su residencia en Madrid, Ramírez continúa escribiendo. “La escritura es mi ancla, mi asidero. Sin la escritura me sentiría como un astronauta perdido en el espacio”. De hecho, tal como ha anunciado, el próximo mes de octubre publicará con Alfaguara una colección de 12 cuentos titulada ‘Ese día cayó en domingo’.

‘Tongolele no sabía bailar’

Sergio Ramírez: “No hay libros inocentes y cuando se escribe desde dentro la literatura tiene consecuencias” en LETRAS Respecto al protagonista de su última novela, ‘Tongolele no sabía bailar’, llamado Dolores Morales -en Nicaragua existe la costumbre de dar nombres femeninos a algunos hombres para ponerlos bajo la protección de la virgen, aclara-, “es un personaje que me toca mucho, porque ambos venimos de la revolución de 1979, con la diferencia de que yo nunca tomé las armas, mientras que él sí lo hizo”. Personaje y autor comparten además “la misma pesadumbre de que el tiempo avanza y la revolución queda muy atrás; es un sueño perdido”.

En cuanto al compromiso de los escritores latinoamericanos, Ramírez se pregunta cómo sería ser un escritor danés o sueco, vivir en una sociedad ordenada y pacífica. “Para mí todo es anormal”. El autor centroamericano considera que el género negro, en el que se enmarca su última obra, constituye una herramienta que le permite tomar distancia frente a los acontecimientos. “La novela es un espejo de múltiples caras que me permite tratar la situación desde cierta distancia, no como un interventor político, que para eso están los ensayos, sin dejar por ello de ser muy crítico”, afirma.

Quienes no puedan asistir a la presentación de esta tarde, tendrán más oportunidades estos días en la provincia de Alicante, ya que el autor estará el miércoles 23 de febrero en la Biblioteca Municipal de El Campello (18:00 h.); el jueves 24 en la Fundación Paurides de Elda (20:00 h.); y el viernes 25 en la Casa de Cultura de Novelda (19:30 h.).

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