Una de esas películas que llegan a las pantallas haciendo poco ruido (además se ha quedado fuera de la carrera de los premios de 2025), pero que nos dejan bastante más huella que otras producciones que, debajo del ruido mediático, tienen poco que ofrecer realmente.
Con una premisa que recuerda al notable film de Fernando Léon de Aranoa Familia, aquí se centra en la figura del actor que es contratado para representar un personaje delante de familiares o desconocidos… a los que los diferentes seres humanos que pululan por la pantalla quieren dar la imagen que los demás esperan de ellos.
Con una sensible dirección, puesta en escena y guion que casi nunca carga las tintas, Rental Family consigue gracias al destacable trabajo de todo el equipo actoral -con Brendan Fraser a la cabeza- una perspicaz reflexión sobre la necesidad (por lo que se ve en el film, exacerbada en la sociedad japonesa) de agradar a los demás y la incapacidad para sincerarnos de verdad con nuestros seres queridos.

Una ajustada dirección y la diversidad de subtramas (una narrativamente prescindible, pero muy ilustrativa de uno de los más terribles aspectos de la sociedad japonesa) impiden que el aburrimiento surja en ningún momento.
Vayan a verla y así pueden evitar una constante de la exhibición cinematográfica actual: con mucha más frecuencia de lo que el pensamiento único del nuevo orden mundial nos quiere hacer creer, llegan a los cines películas más que interesantes pero, trágicamente, parece no importarles a nadie y se van de nuestras carteleras con la misma rapidez que se olvida todo en nuestro mundo de estímulos continuos. Este film aboga, a su manera, también por otra forma de vivir y de consumir.
Esta película se estrenó el 9 de enero de 2026 en cines.
Título original: Rental Family.– Japón-Estados Unidos, 2025.- 103 minutos.- Dirección: Hikari.- Intérpretes: Brendan Fraser, Mari Yamamoto, Shannon Mahina Gorman, Akira Emoto.
TRAGICOMEDIA- Ambientada en el Tokio actual, sigue a un actor estadounidense que lucha por encontrar un propósito en la vida hasta que consigue un trabajo inusual: trabajar para una agencia japonesa de «familias de alquiler», interpretando papeles de suplente para desconocidos. A medida que se sumerge en el mundo de sus clientes, comienza a establecer vínculos genuinos que difuminan las líneas entre la actuación y la realidad. Al enfrentarse a las complejidades morales de su trabajo, redescubre el propósito, la pertenencia y la tranquila belleza de las relaciones humanas. (Fuente: FILMAFFINITY)









