Cada 27 de marzo, como ustedes saben, se celebra el Día Mundial del Teatro. Ese día y los siguientes se lee en los teatros y salas del mundo el mensaje que el I.T.I. (International Theatre Institut) ha encargado elaborar a alguien de la profesión. Este año el designado es Peter Sellars, estadounidense, director. Su mensaje se puede descargar en la página oficial, en su original inglés y en otras muchas y diversas lenguas. Las traducciones que nos llegan en castellano tienen algunas frases raras, consecuencia de traducciones sañudamente literarias. Personalmente me gusta leer el original –en inglés- y cotejar con otras traducciones como el francés y el portugués, además de la traducción castellana (una española y otra mexicana) y re-elaborar los textos, cuando me parece oportuno. El resultado es un texto que a mí personalmente me suena orgánico al oído, que podría haber sido escrito por alguien cercano.

Este año es el 60º aniversario del evento. Desde que viene funcionando, allá por 1961, otros invitados han sido Arthur Miller, Laurence Oliver, Pablo Neruda, Antonio Gala, John Malkovich, Dario Fo, Hellen Mirren, Luchino Visconti, Peter Brook, Jean L. Barrault…; sus mensajes se pueden leer en la web oficial, añaden puntos dinámicos necesarios sobre los humanos desde mediados del siglo pasado. 

Cedo la palabra escrita a la persona invitada este año 2022. Su mensaje dice así: 

MANIFIESTO DEL DIA INTERNACIONAL DEL TEATRO 2022

Peter Sellars, USA. Director de Teatro, Ópera y Festivales

(Dramaturgia textual, Paco Alberola)

Queridos amigos:

Mientras el mundo vive pendiente, cada hora y cada minuto, de un continuo goteo y flujo de noticias, me gustaría enviar una invitación, para que, nosotros, como creadores, con la perspectiva de un tiempo que se vislumbra épico, de grandes cambios y conciencia épica, profundicemos en nuestro entorno con una actitud, talante y visión asimismo épicas. 

Estamos viviendo un período legendario en la historia de la humanidad, y las consecuencias y los profundos cambios que estamos sintiendo en las relaciones entre los propios seres humanos, están poniendo al límite, y saturando, nuestra capacidad de comprender, de articular, de dialogar o de expresarnos. 

No sólo estamos viviendo en una época de informes, confidencias, crónicas y datos durante las 24 horas del día, sino que, con certeza, estamos viviendo algo que nos pone en el filo o al borde de los tiempos. 

Las agencias de noticias y los medios de comunicación se encuentran completamente desbordados e incapaces de hacer frente, con lo que estamos viviendo. 

¿Dónde está el lenguaje –como medio para el encuentro entre las personas-? 

¿Cuáles son los gestos, acciones, tendencias, directrices o imágenes que podrían permitirnos comprender los profundos cambios que estamos experimentando en el presente?

Y ¿cómo podríamos, actualmente, transmitir mejor el contenido de nuestras vidas, no como un reportaje más y sí como una experiencia única? 

El teatro es la forma artística de la experiencia humana.

En un mundo abrumado y fustigado por bastas campañas de prensa, atiborrado de simulacros vanos y de pronósticos terribles, ¿cómo podemos ir más allá de la repetición y de las cifras sin fin, y poder experimentar el carácter sagrado de una vida singular, de un ecosistema particular, de una amistad profunda; o la calidez que nos aporta la luz de un cielo inusualmente insólito? 

Dos años de pandemia han mermado los sentidos de las personas, estrechando sus vidas, rompiendo vínculos, y nos han colocado en una extraña zona cero de la convivencia humana.

 ¿Qué semillas debemos plantar y replantar una y otra vez en estos años, y cuáles son las especies invasoras y de crecimiento descontrolado que deberían ser totalmente erradicadas? Mucha gente se encuentra al límite. 

Es tanta la violencia que está brotando, irracional e inesperadamente… 

Muchos sistemas establecidos se han revelado como estructuras de continua crueldad. 

¿Dónde están nuestras ceremonias de conmemoración- celebración? ¿Qué necesitamos recuperar-recordar? ¿Cuáles son los ritos que nos permitirían re-imaginar y re-comenzar para marchar hacia caminos que nunca antes habíamos explorado? 

El teatro de visión épica, decidido, resuelto, activo, reparador y de escucha social necesita nuevas ceremonias y nuevos rituales. No necesitamos solo que nos entretenga. 

Necesitamos reunirnos y compartir el espacio, y necesitamos cultivar ese espacio compartido. Necesitamos espacios de escucha profunda en consonancia y paridad, que sean protegidos. El teatro es la creación de un espacio de igualdad entre humanos, dioses, plantas, animales…Ese espacio de identidad y de escucha verdadera está iluminado por una especie de belleza oculta, que se mantiene viva en profunda interacción con el riesgo, la ecuanimidad, la sabiduría, la acción, la entereza. 

El teatro siempre ha presentado la vida de este mundo como si de un espejismo se tratase, permitiéndonos ver a través de la ilusión y desilusión humana -con claridad y fuerza liberadoras-  la ceguera y la negación. Pero a veces, estamos tan seguros de lo que miramos y de la forma en que miramos que somos incapaces de ver y sentir realidades alternativas, nuevas posibilidades, enfoques diferentes, relaciones invisibles o conexiones atemporales. 

Este es tiempo para un profundo replanteamiento de nuestro pensamiento, de nuestros sentidos, de nuestra imaginación, de nuestra historia y de nuestro futuro. 

Este trabajo no puede ser realizado por personas aisladas trabajando solas. Es un trabajo que necesitamos hacer juntos. El teatro es la invitación, que decíamos al principio, para hacer este trabajo unidos, unidos, no sólo juntos.

El teatro es la invitación a hacer este trabajo unidos, unidos.                                                                            Gracias profundamente por vuestro trabajo.

Peter Sellars

El domingo 27 de marzo, en varios teatros de la Comunidad Valenciana se leerá el Manifiesto de 2022, como en el Gran Teatro de Elche.

¡Salud y Teatro!     

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Actor, director de escena, docente y autor. Doctor por la Universidad de Murcia. Ex profesor de la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia. Ex director artístico del Festival Medieval de Teatro y Música Medieval de Elche.

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