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J. D. Sutton

Es de agradecer el esfuerzo que se está haciendo por poner a J. D. Sutton, seudónimo de José Antonio Peral, en el panorama teatral alicantino. Y se debe mencionar, en primer lugar, la publicación del volumen ‘Teatro selecto’, en edición del Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, 2018, con Prólogo de Francesc Sanguino. A continuación, subrayar la lectura dramatizada que se va a hacer en el recinto de Las Cigarreras el próximo día 10 de noviembre, dirigida por Pascual Carbonell, dentro de las actividades programadas por la Muestra de Teatro Español, de nuestra ciudad.

Hace un año, aproximadamente, conseguí el libro y desde entonces he tenido el presentimiento de que algo así o parecido –una dramatización o lectura, una selección de escenas o fragmentos de su obra-, deberían, sin demasiada tardanza, ser mostradas en público. Me parecía que Sutton tenía material escrito suficiente como para ser visible y reconocido por el colectivo teatral circundante y, también, por la sociedad en la que ha vivido. Y, sobre todo, porque me parecían interesantes muchas de sus obras, dramatúrgicamente hablando, redactadas en una extensión temporal de más de cincuenta años, hecho no frecuente. Entre la totalidad de la selección ofrecida en ‘Teatro selecto’ hay piezas de innegable calidad, alguna anclada en los años sesenta y setenta del pasado siglo y otras del presente más reciente y contemporáneo, de indudable valor dramatúrgico. 

Sutton se merece –hoy- esta lectura dramatizada; y también, –mañana-, algo más. Llegará. Seguro. Tiene obra para ello.

Que sea la Muestra el lugar en la que se presenta la lectura dramatizada me parece acertado y correcto, pues facilita su difusión y la posibilidad de futuras puestas en escena: dramaturgos hay que puedan analizar y revisar su obra, así como intérpretes, directores y salas de todo ámbito, que harían posible que nuestro paisano J. A. Peral –J. D. Sutton- ocupara el lugar escénico adecuado, rescatándolo y recolocándolo en el palco correspondiente de este gallinero en el que nos encontramos los profesionales de las artes escénicas de la provincia de Alicante. Bromas aparte, Sutton se merece –hoy- esta lectura dramatizada; y también, –mañana-, algo más. Llegará. Seguro. Tiene obra para ello.

He de confesar a ustedes que me recreé leyendo las piezas recogidas en su ‘Teatro selecto’, y descubrí a un autor relevante de nuestra historia dramática nacional, y no sólo provincial. Recordemos que una de sus obras fue estrenada en Italia y que tiene textos sobre los que se podría aventurar una producción que saltara más allá de lo estrictamente local o comunitario. Y recordemos, igualmente, que Sutton tiene una obra premiada con el Carlos Arniches en 1972, titulada ‘Mañana’. ‘Teatro selecto’ contiene un grupo escogido de obras compuestas entre el año 1961 y 2014, principio y final de lo que fue la intermitente dedicación a la escritura dramática de nuestro autor.   

En el conjunto de la obra expuesta, puedo decir que percibo en Sutton un punto de encuentro con autores como Buero Vallejo, Fco. Nieva, José Ruibal, Pedro Salinas, Alfonso Sastre…, por citar otros referentes, y deduzco en su obra un eco poético, dinámico, excepcional, aventurero, sorprendente, ilustrativo… 

En su ‘Teatro selecto’ hallamos piezas como ‘Próxima estación’ (tensión continua, diálogo ágil, con referencias a obras de teatro, cine, cómics…) o ‘El círculo de Pérez’ (una aproximación recurrente y lúcida sobre el famoso juicio de Salomón, con elementos del teatro del absurdo), y otras también muy sugerentes; algunas de menor calado (¿deslucidas por el paso del tiempo, quizá?) destacando que, en su conjunto su obra teatral es ágil y, en ocasiones, con cierto contenido o compromiso social. Eso lo descubrirán ustedes cuando las lean.

La lectura dramatizada del miércoles 10 de noviembre se hará sobre la pieza titulada ‘La letra pequeña’. De ella diremos sólo unas palabras; como que es una obra compleja (argumento y conflicto principal junto a otros colindantes que redondean la acción dramática) y sencilla a la vez (diseñada en cuadros sucesivos temporales), con un importante número de personajes, tanto en cantidad, como en el diseño y perfilado de cada uno de ellos. Revisada en 2014, fue uno de los últimos trabajos antes de que Sutton –o J.A. Peral- nos abandonara. La obra hace un recorrido por un presente arbitrario con referencias constantes a un pasado, cercano y lejano a la vez, en el que todos sus personajes están cerca de un límite –un algo que ocultar y un algo que ofrecer-, peleando con más o menos énfasis contra “eso que hay por ahí”, una letra pequeña, que hace que al final todo, o casi todo, se enmierde. Así, resulta, a mi entender, que la obra se mueve en un continuo diálogo entre la esperanza y el desasosiego, entre un estar a punto de resolver tomando vuelo y un casi caer de nuevo al precipicio… 

Por último, decir que ‘La letra pequeña’ hace referencia a una parte inquietante de nuestro cotidiano quehacer diario; que oculta la trampa o encubre el cepo en el que el ser humano puede ser atrapado jornada a jornada, mientras deambula, inquieto, por un paisaje ciertamente hostil con el que trata de convivir: “Un mundo creado por el hombre en contra del propio hombre”, escribe Sanguino en las páginas del Prólogo. A lo que pareciera apostillar el personaje, Etel, hija mayor en ‘La letra pequeña’, diciendo: “¿Por qué ha de haber un lado oscuro en todo lo que nos rodea?”.

 Recuerden: ‘La letra pequeña’, de J.D. Sutton, el 10 de noviembre de 2021, a las 19 h., en La Caja Negra de Las Cigarreras (entrada libre). 

 

¡Salud y Teatro!

Paco Alberola

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