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Por Paco Alberola.

Mucho antes de comenzar la Gala, en la calle, el ambiente festivo llenaba porticada y aledaños del Teatro Principal. Un muy buen ambiente, festivo y festero, en el que ora sonaba la música, ora se interpretaban fragmentos de escenas de películas de nuestro director Luis García Berlanga, de quien, este año –cumpleaños feliz- y edición cuarta, toma nombre, condición y espíritu.  

A la hora prevista, la entrada al recinto del teatro fluyó con el mismo ambiente, acompañada con mucho del bullicio generado en la calle. Apareció Pere Aznar, presentador, en el escenario, previo al inicio del acto, embelesando, embaucando y cristianizando lúdicamente al personal y público asistente, y, en complicidad y trajín, nos hizo compinches y camaradas suyos desde su cháchara, palabra y labia fácil y graciosa: un ¡jajajá!, que, con picardía, estimulaba el encuentro grupal y lo que durante dos horas –larguitas- iba a ser la entrega de los premios en las variadas y distintas categorías votadas y elegidas. Todo ello amenizado musicalmente por la banda Sedajazz –fantásticos-; más la intervención en dos momentos puntuales de Arkano –rap exquisito, dinámico, entretenido-, así como por Aitana Ferrer, que interpretó una pieza de LLuis Llach –‘Que tinguem sort’, en recuerdo de los ausentes- y Muchachito Bombo Infierno –con un tema roquero ‘Club del Paro’, divertido-.

Premis Berlanga: Gala del Audiovisual Valenciano con una intensa nota de color en CINE DESTACADOS

La estrella de la gala, sin dudar fue el cómico Pere, animando y dando paso a los distintos compañeros actores, directores, guionistas, maquilladores, etcétera, que desde el escenario entregaron o recibieron, emocionados, los merecidos premios. Y también, sin duda, el público, que se entregó –nos entregamos- a tutiplén, es decir a porrillo -como indica el Diccionario de la RAE-.

Hablaron todos –los que entregaban los premios y los receptores- y también el President de l’Academia Valenciana de l’Audiovisual, Pep Llopis; se otorgó un premio de Honor a Giovanna Ribes, y otro -trayectoria artística- a la actriz Mamen García.

Hubo una nota de color en el ambiente de la gala –metafóricamente, en todos los aspectos- que nos enorgullece calificarla como de magnífica y teatral –es cierto-; y destacar que, a nuestro entender, estuvo muy cuidada en su ejecución, y acicalada – aunque se pretendía una puesta en escena como indolente o improvisada-, en un formato, -lo hemos dicho-, divertido y jovial, que en varias ocasiones buscó el parodiarse a sí misma, consiguiéndolo eficazmente. 

Destacar, por último, dos momentos explosivos, originales Y sorprendentes de la misma: uno, los veinte segundos en los que todo el público del teatro, en pie, nos marcamos un dancing-dancing tipo discoteca, muy juguetón y florido; y dos, la grandísima y sonora bofetada que se hizo propinar el cómico presentador, en directo, por el actor Guillermo Montesinos –fingida y preparada-, como cierre final del espectáculo galístico. Soberbio e insólito, y de una perfecta ejecución. 

Y ya fuera de lo que fue la gala en sí –como una didascalia reiterativa con un punto de distanciamiento brechtiano (¡vaya parrafada!)-, destacar a uno de los personajes más elegantes y atrayentes –con presencia escénica- que aparecieron en toda la noche: el chico del espray, que, rociando a golpe de flush-flush, ayudó, sin pretenderlo, en el animado y concurrido ambiente de estos IV Premis de l’Audiovisual Valencià. 

Enhorabona per a totes i tots els implicats, especialment i també a l´Acadèmia Valenciana de l´Audiovisual i l´Institut Valencià de Cultura, organitzadors.

¡Salut y Teatre!

Paco Alberola 

Elx, 6/12/021

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