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El escritor Plácido Díez acaba de publicar su última novela, ‘El reencuentro’, una historia entroncada con la corriente del realismo social contemporáneo que impregna toda su obra, donde aborda los anhelos, inquietudes y conflictos que asaltan al ser humano del siglo XXI.

La novela, la octava de su producción literaria, narra las vivencias de un ejecutivo expatriado que regresa a España ilusionado con la vuelta a sus raíces. Sin embargo, el reencuentro con su Madrid natal no resulta tan placentero como ansiaba, al encontrarse con problemas de adaptación inesperados en una sociedad distinta a la que recordaba en su niñez. La obra no elude la crítica mordaz a los convencionalismos de la burguesía española, poniendo de relieve sus conflictos éticos, dogmas y contradicciones.

Plácido Díez publica 'El reencuentro', una novela sobre la vuelta a las raíces y el desencanto social en LETRAS Plácido W. Díez Gansert nació en Pamplona en 1971. De padre español y madre alemana, estudió en el Colegio Alemán de Madrid y se licenció en Derecho por la J.W Goethe Universität de Frankfurt y la Universidad Autónoma de Madrid. Tras una larga andadura profesional en el ámbito corporativo que le llevó a residir en Alemania, México y Brasil y viajar por más 60 países, en 2010 decidió abandonar el mundo empresarial para volcarse en la literatura.

A lo largo de su obra ha tratado diferentes temáticas como el contraste entre el capitalismo y la bohemia (‘El profesor’), el camino hacia la mendicidad (‘Crónica de un rebelde’) o el impacto de las redes sociales (‘El libro de las caras’), entre otras.

El autor ha impartido numerosas conferencias y charlas en diversos foros, entre ellos el Ateneo de Madrid. Desde el año 2018 participa en la Feria del Libro de Madrid en colaboración con la librería Diwan/Ibérica Libros. En 2019 alcanzó la cifra de 20.000 ejemplares vendidos y ese mismo año firmó un contrato con la editorial Nueva Estrella con su cuarta novela ‘Hijos de la Crisis’. El resto de su obra se basa en la autoedición, que promueve y comercializa por sus propios medios a través de su tienda online, ferias literarias y otros eventos culturales.

Con motivo del lanzamiento de ‘El reencuentro’, entrevistamos a Plácido Díez por correo electrónico, en plena crisis de la pandemia del coronavirus, que como a todo escritor o artista ha trastocado sus planes de presentación, situación grave y extraordinaria en la que el autor alienta a la ciudadanía a retomar el noble ejercicio de la lectura.

‘El reencuentro’ cuenta la historia de un ejecutivo expatriado que regresa a España ilusionado ante la idea de reencontrarse con sus raíces, pero se topa con ciertos problemas de adaptación con los que no contaba. ¿Cuáles son esos obstáculos imprevistos? ¿En qué años se sitúa la trama?

La trama troncal del libro se sitúa en la actualidad, en el Madrid de 2018 y 2019. Los obstáculos con los que se encuentra Álvaro, protagonista de la novela, se centran en confrontar su cuadro idílico edificado sobre sus recuerdos de la niñez con la dura realidad de la vida adulta. En su caso, la soledad del soltero y sus problemas de comunicación con el ambiente madrileño. Pese a ser español, tras llevar tantos años en el extranjero se ha desnaturalizado y se encuentra alienado frente a sus propias raíces. A su problemática social y existencial se añaden sus problemas de encaje en su entorno laboral.

La novela se enmarca en la temática del realismo social que impregna sus anteriores obras. ¿Qué pretende transmitir a los lectores recreando situaciones de su tiempo?

El género literario que reivindico y que llevo cultivando en mis siete novelas anteriores es el realismo social contemporáneo, donde intento trasladar problemáticas e inquietudes de nuestra sociedad actual, cuestiones candentes que nos afectan en el día a día. Con mis novelas he tratado de abrir una reflexión sobre temáticas tales como el contraste entre capitalismo y bohemia (‘El Profesor’, 2009), el camino a la mendicidad (‘Crónica de un Rebelde’, 2010), el abuso de las Redes Sociales (‘El Libro de las Caras’, 2012), la crisis económica (‘Hijos de la crisis’, 2013), rupturas sentimentales y nuevas oportunidades (‘La ilusión Perdida’, 2015), el comercio efímero (‘Mercaderes del nuevo siglo’, 2017) y la corrupción en España (‘La montaña Rusa’).

Considero que en un momento en que el mercado literario está copado por novelas policiacas o históricas, géneros que respeto y admiro en muchos casos, el realismo social contemporáneo aporta un prisma literario esencial sobre las vicisitudes de nuestra época.

Durante su etapa en el mundo empresarial usted mismo tuvo que vivir fuera de España y viajar a numerosos países por todo el mundo. ¿Cuándo regresó a Madrid experimentó, al igual que el protagonista de su novela, cierta decepción? En caso afirmativo, ¿la novela tiene tintes autobiográficos?

Mi regreso a España fue anhelado pero también tuvo piedras en el camino. Cuando vivía lejos, en México y en Brasil deseaba retornar a España, extrañaba a mi país y a mis allegados. Sin embargo, una vez que regresé no fue un camino de rosas. En mi vida de expatriado viajaba constantemente por países que no conocía y disfrutaba de una buena posición. Volví a España sin trabajo y tuve que adaptarme a una nueva situación.

Las vivencias del regreso de Álvaro que narro en la novela resuenan hasta cierto punto con eco de las mías, pero las he amplificado para dibujar un mayor contraste cultural del protagonista con su tierra natal. La novela, efectivamente tiene un leve barniz autobiográfico porque pongo también en boca de Álvaro pensamientos y opiniones mías, así como plasmo algunas vivencias personales a lo largo de la misma.

Su libro hace una crítica mordaz a los convencionalismos sociales de la burguesía española. ¿Qué le reprocha?

Por una parte, su superioridad moral por el hecho de haber recibido una determinada educación o detentar una posición socioeconómica. Asimismo, la oquedad intelectual de gran parte de la ciudadanía burguesa que navega en la autosuficiencia y la miopía como opción de vida. Por otra parte, la hipocresía y el afán por proyectar una imagen de éxito en el entorno, así como la obsesión de “el qué dirán” anidado a la psicosis de mantener el estatus económico y social. Estos temas están tratados con  causticidad en la novela pero también con cierto mimo, pues los personajes tratan de ser un vivo reflejo de nuestra realidad y oscilan a medio de camino entre el dogma y la ternura.

‘El reencuentro’ es su octava novela. ¿Qué le llevó un día a abandonar una carrera internacional en el mundo de la empresa para dedicarse a la literatura? ¿Los libros han estado siempre presentes en su vida?

Siempre me gustó escribir, desde los tiempos de la universidad. Estudié la carrera de Derecho por razones prácticas y al acabar trabajé 15 años en el mundo corporativo. Sin embargo, me encontraba cada vez más hastiado, aburrido de los retos empresariales que, tras el paso del tiempo, dejaron de estimularme. Por ello, en septiembre de 2010 decidí que era el momento de probar suerte y cambiar diametralmente de vida.

Este año se conmemora el centenario de la muerte de Benito Pérez Galdós, uno de los mejores representantes de la novela realista del siglo XIX. ¿Cuáles son los referentes literarios que considera que pueden haber influido en su obra?

Desde luego, Galdós es uno de ellos. Su maestría a la hora de desmenuzar al milímetro la sociedad de su tiempo y la riqueza exuberante de su prosa suponen un mascarón de proa para cualquier escritor. Admiro a también a otros grandes del XIX, en particular a Balzac, con su ironía y visión enciclopédica de la realidad. No puedo dejar de citar a a Dostoyevski, que aúna un realismo magistral con un penetración psicológica deslumbrante. Yendo a autores más actuales me quedo con Delibes, por su visión poética de la realidad narrada con lirismo y también con sencillez.

Cuéntenos su experiencia en el ámbito de la autoedición y en el sector editorial. ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de uno y otro camino?

La autoedición ofrece muchas ventajas y también grandes inconvenientes. Por un lado, eres dueño de tus ediciones, tienes un perfecto control de las tiradas, los tiempos de producción y los márgenes son mucho mayores, ya que solo debes sufragar el coste de la impresión, eliminando los intermediarios, es decir, la editorial y la distribuidora. El gran reto de la autoedición es ser capaz de realizar una autopromoción suficiente para comercializar convincentemente los libros por tu cuenta, lo cual exige un gran esfuerzo. Hoy en día, existen experiencias de éxito que han triunfado en Amazon con ventas espectaculares.

En mi caso, distribuyo la mayoría de mis libros en ferias literarias y en otros eventos donde estoy cara a cara con el público. Mi experiencia con editoriales es todavía escasa, porque firmé la cesión de derechos de mi cuarta novela, ‘Hijos de la Crisis’, recientemente con la editorial Nueva Estrella y estamos aún en fase de lanzamiento.

¿Cómo se documenta para escribir sus novelas? ¿Cómo escoge las temáticas? ¿Sigue alguna rutina diaria mientras escribe?

Para conformar una novela a la hora de seleccionar los temas intento plasmar problemáticas que me inquietan y que considero candentes en la sociedad de hoy. Busco temas que nos agitan, que nos remuerden, con los que trato de aportar una visión personal a través de la perspectiva de la imaginación. Cuando abordo la escritura, además de buscar información conceptual o casuística, me gusta cambiar impresiones con personas de mi entorno, allegados y lectores y especialistas en un tema determinado para alimentarme de diferentes visiones y plasmarlas en mis páginas, tanto en el desarrollo argumental como en el pensamiento de los personajes.

Respecto a la rutina a la hora de escribir, me gusta hacerlo por las mañanas, con la mente despejada. Soy madrugador y escribo generalmente de 7 a 10 de la mañana todos los días, al menos eso intento y centro el resto de la jornada en documentación y promoción de mis novelas.

Su última novela la publicó recientemente, el pasado mes de febrero. La crisis del coronavirus y la paralización de toda actividad cultural ¿de qué manera le ha afectado en la promoción de su libro? ¿Qué planes de difusión contempla una vez que pase la pandemia?

El coronavirus es un drama que nos está afectando a todos y naturalmente también a la industria cultural. Sin embargo, el confinamiento obligatorio supone asimismo una oportunidad de estímulo de la lectura, por lo que los escritores debemos insistir en el aprovechamiento de estos tiempos “muertos” para el acercamiento a los libros y tratar de arraigar, asimismo, el hábito a la lectura a las personas refractarias a la literatura.

La promoción de mi novela, como dice, efectivamente está sufriendo importantes contratiempos, sobre todo por el aplazamiento de la Feria del Libro de Madrid. A pesar de ello, me lo tomo como un reto para reforzar mi presencia en los diferentes canales online. Una vez que superemos la pandemia redoblaré esfuerzos para aprovechar las nuevas oportunidades de difusión en los eventos literarios que estaban paralizados cuando tomen nueva vida.

¿Alguna nueva novela en mente o todavía es demasiado pronto?

Estoy pergeñando un nuevo proyecto que quiero coescribir con Vanessa Montalbán, maestra de yoga tibetano. Queremos plasmar  el contraste entre la mentalidad del individuo occidental frente a las enseñanzas que nos llegan de Oriente, destacando las contradicciones y conciliaciones entre dos visiones del mundo e hilvanarlas en una trama amena y convincente.

Más información:
En la web del autor placidodiez.es.

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