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“Un invierno en Tabarca” es el sugerente título de la exposición sonora realizada por la artista sevillana afincada en Alicante Aurora Domínguez Mata que, desde el 2 de junio hasta el 2 de septiembre, podrá visitarse en el Museo de Aguas de Alicante (Pozos de Garrigós).

Aurora Domínguez recopila los paisajes sonoros de Tabarca en el Museo de Aguas de Alicante en ARTE DESTACADOS MEDIO AMBIENTE La muestra, patrocinada por Aguas de Alicante, con la colaboración del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) y la concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alicante, forma parte del tercer ciclo de Arte y Medio Ambiente del Museo de Aguas de Alicante, dirigido a concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de cuidar el planeta mediante atractivas propuestas artísticas.

La isla de Nueva Tabarca, situada a tan solo 11 millas náuticas de la costa alicantina, atesora un rico pasado y una belleza agreste. En 1964 fue declarada Conjunto Histórico Artístico y en 1986, Reserva Marina. En la actualidad, tan solo cuenta con 55 habitantes censados, lo que la enfrenta a un futuro incierto. Aurora Domínguez ha querido recoger los sonidos que produce la isla, desde el rumor de las olas, el susurro del viento al chocar con la posidonia, el crujido de los matorrales, los maullidos de los gatos o los graznidos de las gaviotas hasta el habla singular de sus habitantes, en una muestra poco convencional que nos invita a parar y a escuchar. La propia autora nos lo explica con detalle en esta entrevista.

Aurora Domínguez recopila los paisajes sonoros de Tabarca en el Museo de Aguas de Alicante en ARTE DESTACADOS MEDIO AMBIENTE

Sobre Aurora Domínguez
Aurora Domínguez recopila los paisajes sonoros de Tabarca en el Museo de Aguas de Alicante en ARTE DESTACADOS MEDIO AMBIENTE
Aurora Dominguez en Tabarca

Licenciada en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, estudió Arquitectura en la Technische Universität de Berlín. Fue miembro del colectivo Plastique-fantastique y Popticum, ambos de Berlín. Su práctica artística se centra en acciones, intervenciones públicas, vídeo, instalaciones y fotografía. Ha sido profesora de proyectos y comunicación en el IED Madrid en la Escuela de Diseño.

Entre sus proyectos y exposiciones destacan: ‘Fluxus to the People’, performance colectiva, en el Museo Nacional de Arte Reina Sofía; ‘Instalación Neumática’ en el Primavera Sound de Barcelona con el colectivo Plastique Fantastique; ‘Instalación neumática’ para el Festival Internacional de Arquitectura y Diseño Concéntrico en Logroño; y ‘Plurisensorial Delicioso’ en Las Cigarreras de Alicante. 

¿Cómo surge la idea de ‘Un invierno en Tabarca’?

Estoy fascinada con la isla de Tabarca. Me parece un sitio sumamente sugerente que además es muy desconocido más allá de Alicante o Valencia. Por ello empecé a investigar sobre este lugar, que además tiene una morfología muy interesante, al estar divida en dos partes, una muy natural y campestre, y otra urbana, donde se encuentra el pueblecito, y hallarse casi deshabitada, llegando a la conclusión de que era una isla en vías de extinción. Hay censadas unas 54 personas, de las cuales solo 20 viven todo el año y además son muy mayores. Y aunque se encuentre protegida, su futuro no está claro. 

Ante esta perspectiva, me propuse recopilar la realidad de la isla a día de hoy, tal y como es ahora. Es un lugar muy potente a nivel visual, pero también a nivel auditivo. Produce unos sonidos fascinantes, porque al ser Reserva Natural alberga a determinados animales, el viento suena de manera particular al chocar contra la posidonia, sus habitantes hablan un dialecto del valenciano mezclado con algunas palabras del italiano que procede de sus orígenes en Liguria… 

Este proyecto es una invitación a los visitantes de la exposición para que hagan un ejercicio tendente a salir del mundo audiovisual al que estamos acostumbrados y disfrutar de lo auditivo.

Había muchas cosas de las cuales se podía extraer un paisaje sonoro del que quizás no somos conscientes. Este proyecto me parecía importante no sólo como trabajo de archivo para mostrar cómo es Tabarca en el invierno de 2021 y 2022, cuando no hay turistas, sino también como una invitación a los visitantes de la exposición para que hagan un ejercicio tendente a salir del mundo audiovisual al que estamos acostumbrados y disfrutar de lo auditivo, así como a apreciar las diferencias que se dan a lo largo del día y de los lugares a través de la escucha. Aquello parece una filarmónica. La primera vez que llegué en diciembre a grabar estaba sola, rodeada de estos sonidos, y fue fascinante. 

A través de la escucha también pretendo darle valor al cuidado del Medio Ambiente porque en caso contrario desaparecerán muchas especies, uno de los principales problemas que surge en verano, cuando miles de turistas invaden la isla, algunos incluso con altavoces, perdiendo la esencia de este espectáculo maravilloso.

Aurora Domínguez recopila los paisajes sonoros de Tabarca en el Museo de Aguas de Alicante en ARTE DESTACADOS MEDIO AMBIENTE

Las piezas que se pueden escuchar en cada uno de los pozos de Garrigós son metáforas sensoriales que recogen diferentes momentos del día: Amanecer, mediodía y ocaso. ¿Qué sonidos son los característicos de cada momento?

La exposición está dividida en varias partes. En la entrada a los pozos se proyecta un pequeño vídeo en la pared donde se visualizan los puntos en los que he grabado los sonidos de la isla. Además el folleto de la exposición va acompañado de un mapa con todos los puntos donde se ha tomado cada una de las escuchas. Incluyen unos códigos QR que llevan a una bandcamp donde se recopilan todos los sonidos de campo de los diferentes momentos del día. Y en cada uno de los pozos, como colofón, se recogen los tres momentos del día, pero con un cariz poético. Esas grabaciones de campo están acompañadas de una base musical cuyo ritmo y tonalidad responden a mis sensaciones en la isla en cada uno de esos momentos del día. 

Por ejemplo, por la mañana predomina la alegría, por la tarde el ánimo va decayendo y por la noche, que a mí me genera ansiedad, el sonido es más pesado y grave, poblado por los maullidos de los gatos o los graznidos de las gaviotas, pasando de la dulzura a la densidad. Estos sonidos van acompañados de una iluminación acorde a esos momentos del día. No quería poner un vídeo precisamente para hacer solo un ejercicio auditivo en un lugar tan potente y bellísimo como los pozos. Además este sitio me daba juego con el recurso del agua, ya que la isla está rodeada de mar aunque uno de sus problemas es que no tiene agua potable, y los pozos son un depósito de este elemento. Ahí se produce también un diálogo entre la exposición y el espacio que la acoge.

Las piezas musicales van acompañadas de los sonidos propios de la isla. Has mencionado que uno de los sonidos que allí resuenan es el viento al chocar con la posidonia. ¿Cómo es ese sonido?

Es como un crujido por el viento. El mar además no suena igual cuando choca contra la roca o las montañas de posidonia. Y las piezas musicales que acompañan a los sonidos de la isla son una base de teclado muy sencilla que he compuesto yo misma.

Aurora Domínguez recopila los paisajes sonoros de Tabarca en el Museo de Aguas de Alicante en ARTE DESTACADOS MEDIO AMBIENTE

El mapa del que antes has hablado incluye unos triángulos de colores que van asociados a diferentes tipos de sonidos. ¿Cuáles son?

La primera pregunta es qué suena en la isla. Como la idea inicial era hacer un trabajo científico que recopilara estos sonidos en un archivo de memoria sonora de la isla sin intervenir, he dividido ese mapa en tres categorías: el rosa corresponde a los sonidos provenientes de la actividad humana, incluyendo palabras, el movimiento de los barcos…; el marrón está asociado a los sonidos originados por el mar y la flora de la isla, los matorrales, las palmeras, la posidonia…; y el verde responde a los sonidos de los animales, tanto terrestres como marinos.

Con el ritmo tan apresurada que llevamos, pocas veces nos paramos a escuchar la vida que late a nuestro alrededor. ¿Esta exposición pretende invitarnos a detenernos y escuchar los sonidos de la naturaleza con el fin de ser conscientes de su existencia y más respetuosos con ella?

Sí, esa es la finalidad. Este es el tercer ciclo de Arte y Medio Ambiente que se gestiona desde el Museo de Aguas de Alicante y el objetivo de invitar a hacer ese ejercicio es el respeto, no tendríamos estos sonidos si desapareciese el entorno natural.

Aurora Domínguez recopila los paisajes sonoros de Tabarca en el Museo de Aguas de Alicante en ARTE DESTACADOS MEDIO AMBIENTE

Un grave problema que padece la isla es la basura que se acumula especialmente en verano.

Sí, la exposición invita a los asistentes a visitar la isla, pero de este otro modo, conociendo mejor el entorno para así respetarlo.

¿A qué se debe el título de la exposición?

“Un invierno en Tabarca” se debe a que los sonidos de la exposición están grabados en esa estación del año, cuando la isla se encuentra más libre. Y además es un guiño al libro “Un invierno en Mallorca” de George Sand, pseudónimo de la escritora Amantine Aurore Lucile Dupin de Dudevant, mujer de Chopin, en el que cuenta las adversidades que se les presentaron al irse a vivir a la isla, mostrando su dureza. Por eso también la base musical que acompaña a la muestra es un humilde guiño a Chopin.

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