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La Mirada de Asun Noales, by #MVelandiaMPhotoMobile

En el MACA una delgada línea imaginaria separa al espectador del bailarín. Una línea que algunas veces se rompe e incluso se transgrede, una línea que es tan tenue que por momentos los espectadores sentimos su respiración, vemos el reflejo de la luz en sus húmedos poros y sus prendas marcando sus cuerpos.

A Asun Noales la conocí en el MACA, Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, en ‘Arte sobre Arte’ (2012). Fue un flechazo a primera vista, estaba ensayando con Sebastian Rowinsky y no solo me permitieron asistir sino además fotografiarlos. Me encanta su trabajo, aún no he tenido oportunidad de ver CLANDESTINO el último montaje de OtraDanza, compañía que nace en 2007 de la mano de Asun Noales, bailarina, coreógrafa y docente con quien Manuel Antonio Velandia Mora dialoga en exclusiva para AlicanteMag.

¿Por qué nuevamente en el MACA este espectáculo ‘Arte en el arte’?

Bueno, a mí me encanta venir al MACA a disfrutar de la danza dentro de una arquitectura tan maravillosa como es este lugar y rodeada de obras de arte de diferentes artistas y este año mucho más interesante aún porque es el Año Sempere y estamos rodeados de toda su obra.

Un viaje en el que se conjugan muchas artes en ARTE ESCENA
Levedad. By #MVelandiaMPhotoMobile

¿Cómo surge el proyecto?

Este proyecto se llama ‘Arte sobre arte’, lo creamos hace cinco años. Fue una propuesta que yo le hice a Rosa cuando se inauguró el MACA. Inicialmente lo hicimos cuando el edificio no estaba aún terminado  y todo estaba aún lleno de polvo, lo hicimos junto a Gustavo Ramírez, otro bailarín alicantino, y desde ese momento, bueno, ha sido un vínculo total con este lugar que me inspira, me motiva, me llena de ganas aunque sea final de año. Estamos agotados, el viernes tuvimos el estreno de CLANDESTINO, nuestra última producción coproducida junto a CulturArts.

En el público encuentro caras conocidas, espectadores asiduos…

Sí, es como un ritual, cada año vienen a ver a OtraDanza en el MACA. Yo quiero hacerlo todos los años y quiero seguir con mi sagrado vínculo con el público. Una chica me decía: es una cosa que no te esperas, que te sorprende y te emociona que sean muchas artes juntas.

¿Este cuerpo de bailarines quiénes lo conforman, cuál es su trayectoria?

Somos la compañía OtraDanza, venimos trabajando en Elche desde 2007, tenemos una residencia artística en L´ESCORXADOR CCE y somos un grupo de personas que llevan ya muchos años, tienen una experiencia artística muy grande y junto conmigo se han metido en este viaje, se han embarcado en este proyecto y aparte de toda la coreografía y todo el trabajo que yo pueda dirigirles son personas que se implican mucho, son muy versátiles; y que bueno, ya has visto, solamente hay que verlos para comprender su intensidad y lo que se entregan… es una entrega total.

En esta experiencia de llevar a los espectadores a recorrer todas estas salas, el cruce continuo con el público ¿qué toque le da al espectáculo?

Este cruce permanente con el público es un viaje, aquí se hace un viaje real que va dejando una experiencia emocional, vas viajando de una experiencia a otra, de una sensación a otra; hay momentos que parece que estás encerrado en una jaula y otros en que te expandes, en que te abres. Hay muchas miradas, mucha conexión directa con el público y creo que eso es único y solamente lo puedes vivir en un lugar así.

La luz es un aspecto que también contribuye muchísimo al espectáculo, aquí la luz cambia de sala a sala, de lo artificial a lo natural, de lo tenue a lo muy claro… estamos viendo cómo cambia continuamente, en cada uno de los momentos…

El espectáculo siempre lo habíamos hecho de noche pero el año pasado fue la primera vez que propusimos hacerlo de día, también por la vista maravillosa que tiene este lugar dijimos: tiene que ser de día porque se ve cómo pasa el tiempo, cómo pasa una nube, cómo el mundo se mueve.

Un viaje en el que se conjugan muchas artes en ARTE ESCENA
Efecto sonido. By #MVelandiaMPhotoMobile

El efecto sonido desaparece por momentos y sólo escuchamos la música del cuerpo…

Sí, exacto. Hay silencio, hay música y respiración, gemidos  de los bailarines, sonidos del suelo cuando te roza la piel contra el suelo. Todo está integrado, las voces de la gente cuando habla, cuando se cruza la gente cuando pasas, los pasos. El silencio es importante y el final ha sido maravilloso dentro de los cascabeles y la estructura de líneas de Eusebio Sempere tan particular.

¿Usted siente que la gente puede leer la danza de tal manera que percibe que tiene que moverse en el espacio escénico?

A la gente no hay que empujarla, en algunas pocas ocasiones sí que ha habido que animarlos a moverse, pero las personas se dejan llevar, es una cosa muy bonita. Hoy en día no nos dejamos llevar, somos muy cuadriculados, somos herméticos; cuando la gente fluye todo es más fácil, esa palabra me gusta, creo que con nosotros han fluido hoy.

¿En este fluir cuál ha sido el mayor aprendizaje de estos cinco años seguidos viniendo a un espacio que inicialmente podía pensarse complicado?

Bueno, el aprendizajes es que somos humanos todos, tanto el que está bailando como el que está fuera y la comunicación no verbal es a veces mucho más importante que la verbal.

Había muchas cámaras de vídeo, de fotografía, móviles y niños haciendo imágenes, ¿están los bailarines preparados para ello?  

Sería tan maravilloso que la gente volviera a recuperar su mirada, sin estar detrás de un objetivo o de una cámara. Ver para sentir. Para dejar el arte en la retina y la memoria y no romper la magia creada detrás de mil cámaras y teléfonos perturbando el devenir del momento.

Un viaje en el que se conjugan muchas artes en ARTE ESCENA
Asun y Velandia #JCSanzphoto

Esta reflexión me encanta Asun Noales, durante mucho tiempo pensé es esa disyunción entre espectador y fotógrafo. No sólo con la danza, también lo he reflexionado viendo a muchos turistas no detenerse ante un obra porque creen que es suficiente llevarse una imagen que muchas veces no vuelven a ver pero que sí es una constancia de su presencia-ausente. A mí me encanta captar algunos instantes en que mi emoción me dice que se aproxima un momento aún más especial. Considero que las imágenes y las entrevistas son otras formas de narrar la historia, nunca serán iguales al disfrute presencial pero cuando ves una fotografía o un vídeo también puedes disfrutar la magia, no es la misma pero aun estando presentes esa magia que es tan única y que emerge en el encuentro con el artista, para muchos no llega…

Creo que la Compañía lleva a su equipo artístico para eso y como en un teatro donde se prohíbe hacer fotografías o cualquier tipo de reproducción, en estos lugares menos habituales a las artes escénicas pero visitados por gente, más sensibilizada al arte, nos parecía absurdo decirlo. Lo que pretende ‘Arte sobre arte’, en un espacio como el MACA, es que el público se acerque al detalle, las miradas, el sudor, la piel del bailarín y la experiencia de observar y vivir el instante efímero de la danza.

Se está perdiendo en esta era el valor de mirar, quedando todo detrás de un teléfono o una cámara. Me daba pena ver a niños detrás de cámaras. Tan contaminados por los mayores, que no damos ningún ejemplo ni enseñamos lo que es ver, curiosear, nutrirse desde la contemplación. Ayer fue una experiencia maravillosa, pero por momentos los bailarines nos sentimos violentados entre tanto interés por fotografiarnos a pocos centímetros de nuestras caras. Fue raro.

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