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Jorge Alamar Pic by MVelandiaMPhotomobile

En Photoalicante 25 fotógrafos seleccionados, provenientes de diferentes lugares, tuvieron la oportunidad de dar a visionar sus trabajos a un grupo de tres entre ocho posibles visionadores. Todos ellos son reconocidos por su trayectoria. Manuel Antonio Velandia Mora dialogó en exclusiva para AlicanteMag con uno de ellos, Jorge Alamar.

Jorge Alamar es fotógrafo y actualmente dirige La Fotoescuela en Valencia. Además, ha llevado a cabo su trabajo como docente en centros e instituciones como la Universidad Cardenal Herrera CEU, el Museo Centro del Carmen, BlankPaper Escuela o la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Valencia. Fue comisario del festival P2P Valencia Connection dentro del marco de Photoespaña 2014 y actualmente está interesado en continuar desarrollando proyectos de gestión cultural y comisariado dentro del ámbito de la fotografía.

¿Cuándo es convocado a un visionado qué es lo qué espera ver en las obras de la gente que se presenta?

Prefiero no esperar nada en concreto; quizá lo que más me interesa es afrontar un visionado justamente sin esperar nada, pero cosas interesantes siempre habrán porque al ver la obra de alguien se observa que hay un trabajo detrás, un compromiso; la mayoría de veces además es algo que no está relacionado con ganar dinero de ello sino con una necesidad personal y eso me parece algo tremendamente admirable y respetuoso. Básicamente lo que intentas como visionador es ayudar, no tanto valorar si el trabajo es mejor o peor o te gusta más o menos, sino tratar de meterte en la piel de quien lo hace para aportarle algo a partir de cómo tú ves las cosas.

¿Qué el arte contemporáneo para usted?

Qué es arte contemporáneo, ¡vaya preguntón! Es el arte que se hace hoy; no me gustan las etiquetas, nunca me han gustado. Entiendo que existan porque el mundo se tiene que catalogar y etiquetar para poder comprenderlo, divulgarlo. Al arte contemporáneo no lo relacionó tanto con un tipo de arte sino con un tiempo porque la palabra contemporáneo hace referencia a un tiempo, que es el presente.

¿Esa mirada contemporánea tiene que ver más con la construcción teórica que la gente hace, con la emoción que suscita o con la práctica fotográfica?

Para mí tiene que ver con cómo es el mundo hoy; no me interesan tanto las teorizaciones sobre cómo es el arte contemporáneo, me atrae la práctica artística que tiene que ver con cómo es el mundo hoy porque el arte es un instrumento para hablar y para posicionarte en relación a las problemáticas o aquello que caracteriza al mundo en el que vivimos. Por eso la fotografía evoluciona, por eso la pintura evoluciona.

Cualquier forma de expresión evoluciona, incluso así dicha evolución pueda considerarse una involución…

Claro, cualquier forma de expresión evoluciona con el tiempo porque tiene que ver con cómo es el mundo en cada momento; de ello, lo que a mí me interesa es el grado de conexión que existe entre un trabajo fotográfico, la época que vive quien lo ha hecho y su propia experiencia vital.

Pero entonces ha habido en todas las épocas un arte contemporáneo, un arte propio de su tiempo…

Como decía, el tiempo que vive quien lo ha hecho es contemporáneo… Esa visión tuya me parece interesante.

Me pregunto entonces ¿hay una manera de hacer fotografía que sea contemporánea?

Si, la que se está haciendo, hay muchas maneras de hacer fotografía…

Se podría decir por ejemplo que el retrato es contemporáneo, el retrato se ha hecho todo el tiempo pero ¿hay en este momento una manera de hacer retrato?

Hay tantas maneras de hacerlo como personas tengan la capacidad de desarrollarlas. Por ejemplo, la manera desde la que lo aborda Paul Graham en su libro “End of An Age” (1998) es muy distinta a como lo hizo a finales de los años 70 Richard Avedon en “In the American West” o a la forma de retratar de Miguel Trillo. Una vez más creo que son etiquetas que conviene alejarse de ellas porque si no estamos metiendo en el mismo cajón cosas que quizá pertenecen a ámbitos distintos.

“Los fotógrafos deben ser poetas y renovar el lenguaje” afirmaba Paul Graham…

La fotografía contemporánea debe representar el momento histórico que vive quien la ha hecho en FOTOGRAFIA
Paul Graham. End of and age

Sí, se trata de hablar de un momento determinado y de hablarlo de forma diferente, por ejemplo Paul Graham a finales de la década los 90, justo antes del cambio de milenio, nos habló de una generación de personas jóvenes que ni son adolescentes ni son adultas, que se encuentran justamente en un momento de cambio. Su libro está estructurado de una forma en la que en la primera mitad de éste todas las personas fotografiadas miran hacia la izquierda mirando a sus propia experiencia pasada; desde la mitad hasta el final del libro, los retratos miran hacia la derecha porque ellos miran hacia el futuro del cual no tienen ni idea, lo cual les provoca una inseguridad vital.

¿Qué es lo que hace que se pueda comprender esa como una forma contemporánea de trabajar el retrato?

Que se trabaja con mucha más intención; creo que lo fundamental al hacer retrato, paisaje, cualquier tipo de fotografía o de arte, es dar a conocer cuál es tu posición ante lo que fotografías y por qué lo haces de esa forma.

La fotografía contemporánea debe representar el momento histórico que vive quien la ha hecho en FOTOGRAFIA

Veámoslo desde otro lado: alguien hace algunas fotografías en esta época pero su mirada parece una mirada de otra época… ¿esa fotografía dejaría de ser contemporánea?

No, lo que lo que ocurre es que tenemos un gran bagaje visual y fotográfico, una mochila muy grande con una vasta enciclopedia visual que llevamos a nuestras espaldas y eso hace que haya personas que hagan un tipo de fotografía porque saben que eso ya ha funcionado en el pasado; entonces hacerlo así  quizá les sumerge en un margen de seguridad con lo que hacen porque ya está validado social y artísticamente; para mí, lo más interesante es que aunque tú puedas partir de esos referentes visuales que ya se tienen, intentes llevarlo a un terreno mucho más arriesgado y que tenga mucho ver con cómo son las cosas hoy… con las preocupaciones de hoy. No es que la fotografía pertenezca a otra época sino que tenemos un domesticación visual bastante importante, es necesario salir se esa zona de confort. La labor de alguien que utiliza la fotografía es intentar despojarse de su domesticación y arriesgar.

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