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Carmen Dalmau. Pic by MVelandiaMphotomobile

Carmen Dalmau, Licenciada en Historia del arte e Historia moderna y contemporánea, es Directora de la Galería Cero especializada en fotografía actual y profesora de Historia del arte y estética en el Master de fotografía EFTI, fue una de las visionadoras seleccionadas por Photoalicante, con ella dialogó Manuel Antonio Velandia Mora en exclusiva para AlicanteMag.

Carmen Dalmau, ser crítico de arte parece ser muy complicado…

Es complicado y no, depende desde qué posición te ponga, desde qué lugar de posiciones. Yo creo que no se hace buena crítica en este país, porque la crítica se ha convertido en una alabanza de los amigos y hay un juego en el que nadie se atreve a criticar en el sentido positivo, porque se entiende la crítica no como algo positivo sino como algo negativo, por ello nadie se atreve a expresar discrepancias con las obras, con los artistas o con las actitudes. En España hace falta de ejercicio de crítica en el sentido de que siempre sea constructiva y que siempre sea, además, desde la honestidad y el corazón.

¿Entonces para ser crítico se debería aprender a ser políticamente incorrectos?

Pues creo que un poquito sí. A veces sí, si políticamente incorrectos lo entendemos por ser honestos.

Usted viene a Alicante para hacer visionados, ¿es importante para un fotógrafo participar de esa posibilidad?

Es algo que yo me vengo cuestionando hace algún tiempo porque esto sólo ocurre en el Campo de las artes visuales y fotografía y no en otros campos de las artes. Para los novelistas hay escuelas de escritores pero es difícil pensar que alguien le diga quite esta hoja o tacharle un pedazo nacionalidad o que a un pintor a alguien se le ocurre decir ¡quita ese brazo de ahí¡

Dice Usted que el visionado es un campo muy específico de la fotografía, ¿es necesario este ejercicio de confrontación para el artista?

Dalmau: de una fotografía me interesa más ver qué quiere contarme en FOTOGRAFIA
Carmen Dalmau. Pic by MVelandiaMphotomobile

Yo creo que a lo mejor es un ejercicio necesario por la dificultad que tiene el trabajo que tiene la edición de la fotografía, generalmente no se trabaja con una sola imagen sino que es un proyecto si es que queremos contar algo porque como necesitamos editar varias imágenes nos sirve que desde fuera alguien nos mire el trabajo, cómo los vamos narrando, cómo se recibe por las miradas exteriores, entonces para la gente que se presenta a los visionado es interesante porque en recibe  feedback de cómo se ve su trabajo porque en la fotografía no está tan claros los códigos como en otras artes, con las imágenes estamos cortando la realidad y estamos haciendo una narración con distintos trocitos de realidad, entonces si viene bien que se presenten a un visionado y tener visiones externas. A mí me viene fenomenal, desde otro punto de vista es muy enriquecedor estar al tanto de lo que viene sucediendo, del curso más actual de lo que se está haciendo; para el que recibe es igualmente importante.

¿Hay una confrontación entre la fotografía clásica y los lenguajes mucho más atrevidos que utilizan otros para construir la idea qué quieren comunicar?

Yo creo que si existe pero lo que realmente hay es una confrontación entre las formas en que se aproximan los fotógrafos y el público a la fotografía. Se puede hacer de maneras muy diferentes porque la propia fotografía permite que te aproximes a ella, por ejemplo, desde el álbum familiar, el proyecto de propaganda hasta la foto de viaje, entonces como el propio medio permite acercarse a él de maneras diferentes y con muchas capas distintas, todo ello hace que haya un doble significado y dos tipos de espectadores.

¿El espectador está formado para ver fotografía?

Para ver la fotografía dentro de la actualidad y la contemporaneidad de las artes visuales, entendidas como un modo de expresión mucho más amplio que no sólo sea la técnica, se requiere efectivamente que haya un público educado de otra manera porque la fotografía contemporánea es otra forma de expresión.

Los clubes de fotografía parecen no aceptar la fotografía contemporánea porque consideran que en esta es más importante la idea que la técnica…

Yo creo que esa dicotomía parte, en sus orígenes, de las reales sociedades de fotografía en las que hay una mayor preocupación por la técnica que por el mensaje; entonces, esa dicotomía sigue funcionando, aun cuando es verdad que cada vez hay menos confrontación. Actualmente se están fundiendo las fronteras, los géneros… una fotografía de boda puede llegar a ser una fotografía de arte conceptual, pero también es cierta que cada vez hay muchas más sutilezas que parecen estar en contravía con los cánones que desde el principio han estado marcando la fotografía en y desde las sociedades fotográficas.

Dalmau: de una fotografía me interesa más ver qué quiere contarme en FOTOGRAFIA

El cerebro humano ve desde tres campos diferentes que son las emociones los conceptos y la producción misma ¿cuándo un crítico mira una obra, qué prima más: la emoción, el concepto o la técnica?

Yo creo que depende del crítico. En mi caso cuando yo hablo de una imagen, en mí que prima mi parte racional, me interesa ver más saber qué quiere contarme… el discurso, el concepto me interesa más y después espero que me emocione; por último, yo me ocuparía de la textura, el virtuosismo en el manejo técnico. Me parece que juntar las tres cosas sería el ideal maravilloso pero si hay que ir catalogando, para mí sería primero la idea porque algo bien hecho que no tenga detrás un mensaje a mí tampoco me sirve.

¿Para algunos fotógrafos la dificultad radicaría en poner la idea al servicio de la imagen?

Poner la idea al servicio de la imagen, si nos vamos a la “Idea” el libro de Panofsky que se publica en 1924, lo que nos muestra es la dicotomía entre dos tendencias en el arte occidental entre la idea y la mímesis (la fotografía no deja de estar dentro de la corriente de las artes visuales). Al final los aristotélicos se quedan con la idea y yo coincido con ese sentido.

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