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Una aproximación cultural al Castillo de la Mola en AIRE LIBRE i nos adentraremos en las curiosidades que nos ofrece el ya conocido Castillo de la Mola, primeramente debemos saber que éste se alza sobre un pequeño cerro a 360 metros junto al Santuario de Santa María Magdalena, a unos 3 kilómetros de distancia aproximadamente dirección noroeste.

Se conoce  que dicha fortaleza es de origen islámico, concretamente de época almohade, construido a finales del siglo XII sobre una antigua fortificación romana. Por lo que nos hallamos ante una planta poligonal, con ocho cubos  cuadrangulares en saliente -de los que actualmente sólo quedan cuatro de ellos enmascarados-, que consta de gruesos muros -de los cuales se conservan las ruinas de las murallas con una puerta enmarcada de sillares y con un arco de medio punto-, además de contar con una torre cuadrada en su interior, toda ella de tapial sobre base de mampostería.

Se tiene constancia, que dicha Torre, conocida como la Torre de los tres picos, es uno de los primeros ejemplos de edificio cívico militar de estilo valenciano, única en su clase de toda Europa. Por tanto, hablamos del elemento más destacado de toda la fortaleza, situada al fondo del Patio de Armas, cuya construcción pertenece a una fecha posterior a la construcción del Castillo, ya que los datos encontrados lo datan de la primera mitad del Siglo XIV. En cuanto a su tipología, se sabe que triangular, y no tiene parangón con ninguna otra, es exenta de quince metros de lado por diecisiete de altura, realizada en mampostería, se accede a ella a través de una puerta de medio punto orientada al noroeste y situada en altura. Contaba con dos plantas, aunque hoy día le falta un piso, cuya sala interior queda iluminada por varias aspilleras.

Una mirada histórica

Una aproximación cultural al Castillo de la Mola en AIRE LIBRE Dejando a un lado la tipología de la fortaleza, Nos adentramos en su contexto histórico, con el fin de envolvernos con un halo historicista que le confiera un entendimiento mayor a dicho conjunto histórico.

Se tiene constancia que tras la conquista cristiana del Castillo por las Huestes del Infante Don Adolfo de Castilla las tierras y fortalezas pasaron a la corona castellana. Y que tras el acto que tuvo lugar en 1305 tras la firma del Pacto de Elche, el castillo así como sus dependencias pasaron a formar parte de la Corona Aragonesa con el fin de formar parte de las tierras que conformaban el Reino de Valencia. Es entonces cuando la fortaleza es donada a Doña Blanca de Anjoy, esposa de Jaime II, quien a su vez ordena la reconstrucción de sus deteriorados muros, realizándose durante el siglo XIV una serie de reformas en el recinto fortificado, además de construirse en su flanco noroeste una magnífica Torre Triangular (la ya comentada con anterioridad). 

Y que a mediados del Siglo XIV el Rey Aragonés Pedro el Ceremonioso da la tendencia del castillo a Beltrán du Glesquin, un noble bretón que había llegado a la península ibérica con las Compañías Blancas, como pago de su ayuda en la guerra. 

Ya hacia el año 1367, nuevamente, fue vendido a Hugo de Calviley, quien hacia 1371, lo vende a Mateo de Gorny, señor ya de Novelda. Y que un año más tarde después de efectuarse dicha venta, la fortaleza, pasa de nuevo a manos de la Corona, quien por orden de Pedro IV lo dona a su esposa, Doña Sibila de Forcia.

Otras de las fechas a tener en cuenta y en correlación a las ya pasadas, cabe mencionar que hacia el año 1391 el conjunto histórico pasa a manos de Don Pedro Maza de Lizana, Señor de Mojente y Chinosa, quien compra la Mola a Doña Violante Ba, constituyéndose en el año 1448 la Baronía de Novelda. Es entonces, que desde ese momento, La Mola , forma parte de esta importante casa señorial hasta la abolición de los señoríos en las primeras décadas del Siglo XIX. 

Sin más dilación, espero que este artículo haya servido para aportar un poco de cultura de nuestra tierra, ya que nos hallamos envueltos de un inmenso paraje patrimonial que a día de hoy seguimos sin conocer en su totalidad. Es por ello que os animo a que visitéis dicho conjunto, más conocido como el Castillo de la Mola, declarado desde 1931 Bien Interés Cultural. 

Su horario de visitas es el siguiente:

En horario de invierno, desde el 1 de octubre al 31 de mayo: abierto todos los días de 10 a 14 h. y de 16 a 19 h. Mientras que en horario de verano, desde el 1 de junio al 31 de agosto: permanece abierto de 10 a 14 h. y de 17 a 20 h.  

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