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‘Manchester by the sea’ es uno de los mejores retratos del desarraigo, la culpa, la pérdida, el perdón y la reconciliación con los demás y, sobre todo, con uno mismo que haya producido el cine estadounidense en lo que va del siglo XXI.

‘Manchester by the sea’ está más cercana al cine intimista de personajes de finales de los 70 y principios de los 80 (sin tener nada que ver me recordó en el tono y en la tristeza que la recorre al ‘Gente Corriente’ de Robert Redford) que a la producción indie actual. Sin embargo, no es una fotocopia desbravada de aquel cine, ni un ejercicio de imitación manierista de un cine definitiva y tristemente olvidado, sino que esta cinta es una pura hija de su tiempo, mostrando evidentes diferencias con ese estilo al que recuerda, que luego desglosaré.

El director-guionista cinematográfico Kenneth Lonergan consigue con ‘Manchester by the sea’ su primera nominación al Oscar y dejar de ser una voz marginal en Hollywood. Se trata de su tercer film tras su debut en 2000 con la muy estimable y casi desconocida ‘Puedes contar conmigo’ y la más irregular ‘Margaret’ en 2011. En la primera, Lonergan ya mostraba sus puntos fuertes: el guión y la dirección de actores. No en balde tanto el libreto, como Laura Linney fueron nominados por la Academia.

Excesiva duración que se sobrelleva

'Manchester frente al mar', descarnada cotidianidad en CINE ‘Manchester by the sea’ se erige, sin duda, como su obra más redonda y completa. A pesar de que sigue pecando de un defecto que siempre perjudica sus películas. Éste no es otro que la excesiva duración. Con 15-20 minutos menos, el film que nos ocupa sería todavía mejor.

Todo el reparto raya la gran altura, pero los nominados Affleck y Williams están soberbios a pesar de que les perjudica su búsqueda de esa escena de Oscar, es decir, ese clip que ponen en la gala para ilustrar las nominaciones a las mejores interpretaciones del año.

Pero lo que hace grande a ‘Manchester by the sea’ es el gusto por el detalle más cotidiano y cómo muestra hasta qué punto es antiglamouroso nuestro día a día. Rayando en el humor absurdo, Lonergan ilustra todo lo cutre que nos rodea y que pensábamos, debido a la tendencia irrefrenable de Hollywood de mostrar una visión romántica –en sentido amplio- de la vida, que sólo nos pasaba a nosotros. Pero no, los protagonistas de esta peli también sufren las pequeñas miserias de la vida que puntean como recordatorio las enormes tragedias que han destrozado las vidas de estos seres humanos. A pesar de ello, siguen luchando. No les sale muy bien. Lo vuelven a intentar. Ahí está la grandeza de este microcosmos humano surgido de la mente de Lonergan, pero que parece absolutamente real.

FICHA ARTÍSTICA Y SINOPSIS

Estados Unidos, 2016.-  135  minutos.- Director: Kenneth Lonergan.- Intérpretes: Casey Affleck, Michelle Williams, Kyle Chandler, Lucas Hedges, Tate Donovan, Erica McDermott, Matthew Broderick, Gretchen Mol.- DRAMA.- Lee Chandler es un fontanero que se ve obligado a regresar a su pequeño pueblo natal tras enterarse de que su hermano ha fallecido. Allí se encuentra con su sobrino de 16 años, del que tendrá que hacerse cargo. De pronto, Lee se verá obligado a enfrentarse a un pasado trágico que le llevó a separarse de su esposa Randi y de la comunidad en la que nació y creció.

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