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Graham Greene, el gran escritor británico lo ilustró de manera insuperable en su novela de 1955, ‘El americano impasible’, que contó con dos adaptaciones cinematográficas: la primera, dirigida por Joseph L. Mankiewicz en 1958, y la segunda, en 2002, dirigida por Phillip Noyce y protagonizada por Michael Caine y Brendan Fraser. En ella, reflexionaba, entre diversos temas, sobre la cosmovisión estadounidense respecto al bien y el mal.

Los anglosajones, al menos como estereotipo, creen tener más clara la diferencia entre ambos conceptos y les cuesta horrores aceptar que ellos o su gobierno puedan representar el mal. Una parte importante de su narrativa artística gira alrededor de la elección entre ambos conceptos… basta con recordar la literatura fantástica o el universo de los cómics.

Sin embargo, en la descreída Europa, antes de la globalización ética que sufrimos, siempre nos interesó bastante más la lucha entre las diferentes ideas que existen sobre lo que es el bien. Por ello, necesitamos menos coartadas morales o intelectuales cuando practicamos el mal. Por su parte, los estadounidenses tienen tan claro lo que es el mal y que es horrible practicarlo que necesitan creer que todo lo que hacen es, en sentido absoluto, positivo. Es decir, que cuando hacen algo malo, siempre es por un bien más absoluto o para evitar un mal mayor. Por ello, cuando invaden un país nunca pueden decir a los votantes que es para tener materias primas más baratas o mantener su posición geopolítica.

Siempre es por la LIBERTAD. ¿La libertad de quién? Desde luego no la del pueblo invadido. Obviamente, no es cosa sólo de los gobiernos, sino de los ciudadanos también. Para ahondar más en ello, recomiendo la lectura del libro “La sonrisa americana” de Xavier Mas de Xaxas, corresponsal de La Vanguardia en Estados Unidos en el fascinante periodo 1996-2002.

Y este tema fundamental para entender la idiosincrasia del país más poderoso del mundo vuelve a ser uno de los asuntos principales de este film absorbente que consigue mantener el interés, casi sin desmayos narrativos, de un relato contado en tiempo (prácticamente) real y con un único conflicto dramático que va mutando a lo largo del relato. Solo la diversidad de lugares rompe la triple unidad de tiempo-espacio-conflicto por el que abogan los autores clásicos.

Quizá estemos ante la película que mejor ha reflejado hasta ahora la guerra moderna con drones, un tipo de contienda que podría parecer más aséptica e impersonal. pero el film que nos ocupa demuestra que no es así.

'Espías desde el cielo', los americanos impasibles y la falacia de los datos en CINE
Cartel de la película

El director sudafricano Hood, ayudado por un vigoroso guión y unas notables interpretaciones, demuestra de nuevo su pulso para las historias de fuerte contenido moral (Tsotsi, Expediente Anwar) alejadas del cine alimenticio que le ha tocado hacer en otras ocasiones. Porque el conflicto presentado es tan obvio como potente y universal. De hecho, parece de esos que se plantean en una clase de secundaria. Es decir, ¿hacer algo terrible para evitar un posible mal mayor o mantenerse firme en los principios a sabiendas que puede ser peor?

Por otro lado, el film refleja excelentemente los protocolos de seguridad para evitar que un loco ordene una masacre irracional pero también muestra que, aunque estos protocolos son un avance positivo, tampoco son la panacea porque las decisiones consensuadas dependen de datos que pueden ser manipulados o se puede presionar al experto en obtenerlos para que su veredicto sea más favorable a los intereses de su superior, en este caso una excelente Helen Mirren a la que te crees perfectamente en un rol que no parecía pensado para ella.

Ficha artística y sinopsis

Estados Unidos, 2015.-  102  minutos.- Director: Gavin Hood.- Intérpretes: Helen Mirren, Alan Rickman, Aaron Paul, Barkhad Abdi, Iain Glen, Phoebe Fox, Carl Beukes, Richard McCabe, Tyrone Keogh, Babou Ceesay, James Alexander, Lex King, Daniel Fox, John Heffernan, Luke Tyler, Jeremy Northam.- THRILLER BELICO DE SUSPENSE.-

La coronel Katherine Powell, una oficial de la inteligencia militar británica, lidera una operación secreta para capturar a un grupo de terroristas en Nairobi, Kenia. Cuando se da cuenta de que los terroristas están en una misión suicida, ella debe cambiar sus planes de ‘capturar’ por ‘matar’. El piloto estadounidense de drones Steve Watts recibe la orden de destruir el refugio donde se hallan los terroristas, pero una niña de nueve años ingresa en la zona donde podría ser herida.

PUNTUACIÓN
Comercialidad
Valoración artística
Dirección
Guión
Interpretación
Producción
Adecuación del ritmo a la historia
Emoción
Profundidad y perspicacia
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Luis López Belda
Luis López Belda es licenciado en Filología Hispánica y Catalana, experto universitario en Cinematografía y Master en Comunicación e Industrias Creativas y en Formación de Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria. Es uno de los miembros de los podcast de cine 'Cautivos del film' y 'Críticas al salir', que se pueden escuchar en su web luislobelda.com. También gestiona la meet up de cine, 'Amantes del cine Alicante' que cuenta con más de 1.000 miembros en la que promociona los eventos divulgativos sobre el audiovisual en diferentes espacios culturales de la ciudad. Dirige el equipo que organizó DivulgaCine 2018 con la presencia de Carlos Boyero y Oti Rodríguez Marchante, entre otros. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos de España. Profesor de Estética e Historia del Cine en diversos programas educativos, docente de lengua y cultura española para estudiantes estadounidenses y… futbolero (¡Matxo Hércules!), viajero ocasional y amante de la buena mesa.

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