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Un paso atrás en la incipiente carrera de Tom Ford, que en su segundo film se queda en la superficie de las cosas, opta por el manierismo y la autoimitación y toma decisiones equivocadas a la hora de exponer narrativa y cinematográficamente las emociones y acontecimientos descritos.

'Animales nocturnos' o el complejo reto de la segunda película en CINE Con ‘Animales nocturnos’, el diseñador y director de cine Tom Ford se la jugaba, ya que sorprendió a propios y extraños con su brillante debut cinematográfico, ‘Un hombre soltero’. El intrusismo nunca ha sido bien visto ni por la industria, ni por la crítica del séptimo arte. Si se mira con recelo que un actor se ponga detrás de las cámaras (sólo hay que pensar en el caso sangrante e injusto de Kevin Costner), un “modisto” que se aventuraba en la dirección sólo podía ser recibido con las garras bien afiladas.

En ‘Animales nocturnos’, Ford vuelve a apostar por la base literaria como garantía de solidez argumental. No he leído la novela de Austin Wright y, la verdad, es que ya me tienen que asegurar que es mucho mejor de lo que se ha plasmado en pantalla para que me apetezca leerla. Como la mayoría de  narraciones en las que se alternan dos o más tramas, siempre se corre el riesgo de que una sea más interesante que la otra y que te resulte desalentador cada vez que se vuelve a la que suscita menor entusiasmo.

Descompensación narrativa

El caso de ‘Animales nocturnos’ todavía es más sangrante. Gran parte del metraje se centra en una historia de venganza, violencia y (auto) conocimiento de nuestra capacidad para el mal con un corte fronterizo y estética Tex-Mex, mil veces vistos, de escaso interés y mejor contada en otras ocasiones. Sin embargo, la línea argumental que realmente resulta atractiva apenas tiene presencia en pantalla. La descompensación es absoluta. La sensación es la de estar disfrutando en la tele una peli y que cada 5 minutos alguien te cambiara de canal y te pusiera algo que no te interesa. Cuando vuelves al canal inicial, ya has perdido el tempo, el hilo y la concentración.

Ford debería haber incidido en la vida del personaje de Amy Adams y la relación con los dos hombres de su vida: su exmarido y su actual pareja. No tengo problemas con que una película me dé algo diferente de lo que prometía el tráiler. Bien al contrario,  me encanta que me sorprendan. Pero lo que me des a cambio tiene que ser igual o más atractivo que lo prometido. ‘Animales nocturnos’ prometía un viaje por la crisis personal de la protagonista y de eso ha quedado muy poco en el montaje final. Y lo que queda es frío, convencional y, en cierto modo, tópico.

Me encantan los films que tienen un rico subtexto por debajo del texto superficial. Son más completos. Dependiendo de las expectativas de cada espectador, cada uno disfrutará con los matices de ambos niveles narrativos. Pero no puedes olvidarte del texto. Por supuesto, que resulta interesante cómo el primer marido exorciza los demonios de su matrimonio con la novela.  Y cómo la protagonista va componiendo el puzzle de su compleja personalidad.

Sin duda resulta perspicaz la forma en la que Ford muestra que, por muy civilizados que creamos ser, el componente animal, sexual, de supervivencia, de protección sigue estando ahí. Incluso la cinta da pistas muy interesantes sobre el hecho de que el libro (o incluso el primer marido) no exista y todo esté en la mente de una mujer insatisfecha con su vida. Sin olvidar las jugosas reflexiones sobre lo que creemos que nos gusta, pero que en realidad se ha convertido en un hábito que seguimos haciendo porque se nos da bien.

Pero si te olvidas de crear un texto atractivo a la altura de las metáforas planteadas, el resultado sólo puede resultar frío, insustancial y decepcionante. Incluso se le puede acusar a Ford de pedante y manierista en el mal sentido. Pero tampoco carguemos las tintas. El film se disfruta visualmente y no es especialmente aburrido. Además, cuando llega a su anticlimático desenlace te quedas con ganas de más. Ford aún puede remontar el vuelo y regalarnos una magnífica tercera película.

FICHA ARTISTICA Y SINOPSIS

Estados Unidos, 2016.-  115  minutos.- Director: Tom Ford.- Intérpretes: Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Armie Hammer, Aaron Taylor-Johnson, Michael Shannon, Isla Fisher, Kristin Bauer van Straten.- DRAMA.-

Narra la historia de Susan Morrow, una mujer que tras abandonar a su primer marido, un escritor inédito, vive ahora con un médico. De repente recibe un paquete en el que descubre la primera novela de su ex, quien en una nota le pide que por favor la lea, pues ella siempre fue su mejor crítica. Susan lo hace y a medida que se sumerge en la narración, la propia novela acaba olvidando la historia principal para acabar hechizada por este relato dentro del relato, síntoma evidente de que a la nueva vida de Susan le falta algo y deberá explorar en su pasado para saber qué es lo que le impide seguir adelante.

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