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Se ha dedicado a la pintura desde hace más de dos décadas; la neoyorquina Art Angler, es la galería que le representa en EE.UU. desde 2012. Ha sido seleccionado en numerosos premios: XIII Premio de Pintura Universidad de Murcia 2012, la III Bienal de Grabado Aguafuerte 2011 de Valladolid, y en tres ediciones de los Premios Bancaja de Pintura, Escultura y Arte Digital en los años 2009, 2008 y 2006, así como en la I Bienal de Arte De Alcoy 1996.

Con su obra “Bustle” se inicia la temporada de “Arte en la Casa Bardín” en 2018, tras una convocatoria y selección realizada en 2017.

Cuando veo la obra de Xavi Carbonell siento que estoy frente al trabajo de un niño, sin embargo, es un depurado trabajo de Expresionismo Abstracto. El artista tiene una manera muy particular de adentrarse en el color, en la línea, en las historias. Cada pintura es un universo que puedo recorrer una y otra vez sin terminar de observarlo, porque cada mirada crea nuevas relaciones, establece nuevas lecturas y me crea nuevos interrogantes. De ser un hombre tímido cuando se encuentra frente a frente con una cantidad de gente, pasa a convertirse en una persona locuaz en el diálogo personal. Es una ser sin pretensiones de ser reconocido o admirado, alguien abierto y dispuesto a escuchar y reflexionar. Con Xavi Carbonell, Manuel Antonio Velandia Mora ha construido esta dialógica que ahora comparte vía AlicanteMag.

El bullicio neoyorkino se vuelve explosión de líneas, formas y color con Xavi Carbonell en PINTURA Me han contado que antes de ser conocido como artista, Usted trabajó como técnico en un museo. Esto me parece una maravilla… una interesante forma de formarse para hacer arte.

Yo comencé vigilando exposiciones en Alcoy en la Casa Cultural, me dedicaba a contar las personas que entraban a la sala, pero eso era muy aburrido. Un día se presenta una exposición de Alfonso Saura… Yo no había pintado nunca en mi vida, por el aburrimiento que tenía que me puse a pintar las obras de Saura… me producía mucho encanto y empecé a copiarlo. Usaba el boli y los folios que tenía para anotar y de ahí nació la afición a pintar.

O sea que nunca fue a la Escuela de Bellas Artes.

No, nunca he ido y en este momento no creo que lo hiciera…

A veces en la Escuela de Arte hay Educastradores…

Bueno, habrá de todo en este mundo, pero no estudiaría en Bellas Artes en estos momentos. Muchos de los que van a formarse a Bellas Artes realmente no son artistas, van para ser profesores… Y algunos de los que están allí tampoco son artistas, son profesores… tal vez el problema es que en algunas de estas escuelas no preparan a los estudiantes para ser artistas. Algunos entonces adquieren una buena técnica, pero no potencian en ellos su creatividad.

Xavi, ¿usted de dónde es?

Yo soy de Alcoy, Alicante. Un pueblito que tiene 60.000 habitantes. Nací en 1971. Vivo entre Alcoy y Nueva York.

¿Por qué vive en Nueva York?

Porque es lo mejor que me ha podido ocurrir en esta vida. Yo fui a Nueva York con mi novia, fuimos por 15 días y en ese momento yo ya empezaba a pintar; me encantó la ciudad y me dije tengo que volver, porque después de visitar galerías y museos me atrapó, fui por 15 días más para visitarla y cinco o seis años después me fui ya a vivir.

¿Es complicado vivir en Nueva York y producir arte allí?

Sí, es complicado, pero la ciudad te aporta muchísimas cosas. Si trabajas todos los días la ciudad te aporta mucho.

Por qué presentarse a un concurso en Alicante habiendo que hacer tanto en Nueva York… ¿Es una manera de regresar o tiene que ver con que le pagan el viaje…?

Ésa es una pregunta muy maligna. No, simplemente acepté porque conocía a María José Gadea y ella estaba encantada con este proyecto y me ofreció ser comisaría, yo no podía dejarla abandonada.
El bullicio neoyorkino se vuelve explosión de líneas, formas y color con Xavi Carbonell en PINTURA La gente dice que Nueva York es gris y la comisaria reiteraba eso, pero NY tiene mucho color también… Por ejemplo, el otoño es maravilloso.

Me refiero al gris de los edificios, del hormigón, de las calles, la gente tiene mucho color.

Es difícil vivir en una ciudad en la que cuando tratas de ver el mundo por la ventana solo ves otros edificios, otras ventanas…

Nueva York para mí ha sido mi gran descubrimiento… es muy importante; no sé si viviera en otro lugar seguiría pintando.

Va a caminar en Manhattan por el muelle… el Hudson es como una ventana al mundo…

Yo me levanto todos los días a las 7 y camino muchas horas… No me levanto con ganas de morir sino con ganas de salir, de caminar, de pasear… esas ganas solo las tengo allí. Aquí te levantas igual pero no hay esa vitalidad. El mundo parece pararse al mediodía con la siesta. Yo camino como 2 horas y disfruto un montón caminando, me encanta perderme por Manhattan, ver la gente.

Es imposible tener una obra en este momento sin tener influencias… su trabajo puede identificarse con Cy Twombly, Basquiat o Saura, que ya lo ha nombrado. En el color, en la línea, en la composición e incluso en el tamaño tenemos influencias que no se sabe que se tienen. ¿Cómo se siente cuando alguien ve esas influencias y se lo dice?

No puedo huir de esos comentarios y posiblemente tienen un porcentaje de certeza. Yo no creo que pueda o que quiera pintar como alguien, copiar a alguien, pero sí es verdad que, a mí, por ejemplo, me encantan Pollock y Kandinsky, pero yo no pinto como ellos, como mucho los llevo a mi terreno. No obstante, mi trabajo sí te puede sugerir a esos artistas.

Esas coronas que veo en las últimas obras me sugieren las que les dan a los niños en el McDonald’s o en el Kentucky…

Si te digo la verdad siempre he tenido un elemento que repito. Primero, tenía una silla y luego apareció la corona. Luego me dijeron, ésa es la corona de Basquiat, pero yo no las conocía, así que me puse a averiguar y claro, sí se parecen.

El corazón es desde hace algunos años el símbolo de Nueva York…

Son elementos que puedes encontrar en Nueva York, aquí no creo que los encuentres ni en Alcoy, ni en Alicante.

El bullicio neoyorkino se vuelve explosión de líneas, formas y color con Xavi Carbonell en PINTURA
Obra de Xavi Carbonell, fragmento

Hay autorretratos en su obra…  yo creo verlos… Por ejemplo, sus ojos son muy identificativos y en algunos instantes siento que desde los lienzos me están mirando…

Sí, sí los hay, pero no le voy a decir cuáles son. Es evidente que hay autorretratos. SEGUIR

¿Por qué el fondo blanco? Es muy repetitivo en toda la obra que aquí presenta.

A mí es que no me gusta “ensuciar” el fondo, para resaltar mi pintura me gusta que sea pura. Lo que resalta es mucho color y mucha forma…

¿Por qué tal explosión de color? ¿Es una representación del Bustle, del bullicio de NY?

Porque necesitamos color, necesitamos amor; expresar con él esa vitalidad que adquiero en Nueva York. Antes hice series negras y me encantan, pero ya no son lo que quiero hacer. Porque quiero transmitir la vitalidad, la alegría, las ganas de vivir, ese colorido, para algunos caótico, que es la gente en esa ciudad. Una ciudad que no para… por eso se dice que “lo que sucede en Nueva York, se queda en Nueva York”.

Hablando de bullicio, en la apertura de la exposición se le vio muy tímido… Como si tuviera un gran temor de hablar en público.

No me gusta. La verdad es que tengo como fobia de tener la gente delante… Cuando tengo tanta gente frente a mí, tantos ojos, siento que son como mis personajes que me están atacando.

Recomendación: Cuando visite la exposición, no deje de ver guiños inesperados pintados en los lugares más extraños en los que usted nunca imaginaría que el artista ha puesto su obra.

El 30 de enero, encuentro con el artista y la comisaria.

Conozca más sobre la obra de este artista:
En Facebook Xavi Carbonell, en Twitter @xaviob y en Instagram @munecojones

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